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El Gobierno no sacrificará sus políticas sociales pese a la desaceleración.
— José Luís Rodríguez Zapatero

Estamos rodeados

Son pocos, pero están en todos los telediarios y empiezo a estar saturado de su ostentosa estupidez dolorosa para el cerebro.
Hay bobos solemnes que siguen a rajatabla consignas como "Nucleares, no gracias" mientras que se ciscan en el "Prohibido prohibir". Y no están los tiempos para frivolidades, ni mucho menos para jugar con ningún factor de riesgo económico.

Franco, la censura y sus discípulos

¡No a la Ley Sinde!

Análisis de la declaración «Transforma España»

Tras leer detenidamente la declaración “Transforma España, una visión optimista pero contundente de la Sociedad Civil española” (en su versión 1.0) he dejado pasar unos días para digerirla y comprobar su repercusión mediática. Su digestión ha resultado pesada, al tiempo que su repercusión ha sido poco apreciable. Mis conclusiones son las siguientes:

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Tendiendo Puentes

-- Gobierno de España

Haciendo Amigos

-- Sindicato de Controladores

Sobre los controladores de tráfico aéreo

Hay muchos responsables. Hay muchos culpables. Hay muchas mas víctimas. Se oyen muchas quejas. También se oyen bastantes estupideces. Y nadie asume sus responsabilidades.

Es de gramática parda que no se corrige una injusticia con otra. Pues menos aún se corrige con otra mucho mayor.

En este país de injusticia ni siquiera hay orden. No sé cómo acabará este asunto, pero sí sé cómo debería acabar: con todos los responsables asumiendo sus responsabilidades hasta las últimas consecuencias.

Claro que eso pasaría en el país de fantasía en el que me gustaría vivir. Lamentablemente vivo en España.

Sobre "Transforma España"

La Fundación Everis presentó al Rey, al parecer el pasado lunes 13, no se sabe si la declaración o la propuesta Transforma España.

Se presenta el documento como una propuesta de la sociedad civil que aporta una visión de la situación actual y sus problemas, al tiempo que señala métodos y formas de remediarla.

Si ya está dicho...

Está bien el patio. Pero no nos engañemos, puede ir a peor. Y si puede empeorar, lo hará. Porque Murphy es implacable. El año que viene será peor que éste.

Puede que a algún mentecato se le ocurra pensar que soy un antipatriota por decirlo, de la misma manera que algún facineroso ha venido en tildar de "maleducado" a quien se ha atrevido a insinuar la prevención de delitos similares a los "ya prescritos".

¡No a la Huelga!

¡No a la Huelga!


¿Por qué no voy a hacer huelga?

Estas son diez de mis razones, aunque tengo muchas más:

¡Sinde, dimite!

Del PNV y de CC se puede esperar cualquier cosa siempre que obtengan el menor provecho: su historia y sus hechos lo demuestran.

Y del ZPSOE también. Lo único que les interesa es una adecuada distribución de la riqueza. Entre sus bolsillos y los de los "suyos".

La Ley Sinde es una verguenza incalificable que rebasa todos los límites y quiero que mi posición se vea muy claramente:

¡No a la Ley Sinde!

La sonrisa del comodín

He permanecido en un silencio tan elegante como discreto una buena porción de este pasado verano repleto de serpientes multicolores. Quedan atrás diversos conflictos jalonados de ridículos disparates de proyección, más que internacional, galáctica. Se avecina una "democrática" y "constitucional" jornada de huelga general contra... ¿molinos de viento? Un fracaso anticipado que con toda probabilidad dará lugar a infaustas actuaciones del ministro del interior, entre otros.

Decir «Vete ZP» no es suficiente

Un importante número de españoles tardará en comprender que nunca pudimos permitirnos el coste moral, social y económico de haber dejado que un inepto veleidoso marcase el rumbo del país. Una cosa es realizar una boba humorada votando al Chiquilicuatre para representarnos en Eurovisión y otra muy diferente es votar a un chiquilicuatro para presidir el gobierno. Aunque a lo mejor es lo mismo en sus causas profundas. Lo que ya no es lo mismo son sus consecuencias: una cosa es parecer bobos ante todo el mundo y otra muy diferente es demostrarlo. Hasta hemos sido despojados de la posibilidad de emigrar ventajosamente a países civilizados como consecuencia del deterioro de nuestra imagen internacional.

Os maldecirán vuestros hijos

Vivimos tiempos interesantes, días aciagos que escriben las crónicas de la infamia.

Huelga política

Cierta cadena de televisión está retransmitiendo en directo la Asamblea de trabajadores del Metro de Madrid. Esta dramática puesta en escena, que busca desesperadamente mejorar la imagen de los sindicalistas ante la opinión pública, creo que no va a conseguir su objetivo.

¿Qué podemos hacer?

Llevamos camino de convertirnos en una república bolivariana. De momento, ya hemos alcanzado la condición de república bananera. La única salvación es que la crisis acabe con nosotros antes. Eso, o el fin del mundo, que profetizaron los Mayas para el 2012 con fina intuición.

¿Por qué ha pasado todo esto? Las razones son tan claras como el sol: mirar directamente, duele. Mirar un rato, te lesiona. Todo se reduce a un oxymoron: consumismo democrático. Creo que se entiende.

Antes que detallar lo malo, voy a resumirlo en lo que de bueno haya:

Algo te traiciona, Cabrera

Vaya por delante que no es santo de mi devoción. Ha reincidido, supongo que a cambio de remuneración suficiente, en la papanatada del Iker Jiménez. No es el único, podría argumentarse en su defensa, si se acepta que la mala compañía, por multitudinaria, es menos mala.

Pero no interesa tanto el hombre como lo que dice. Publicaba el pasado domingo en el ABC "El desgaste del poder" donde, entre otras obviedades, dice que "la elección democrática de un dirigente no le aporta más inteligencia que la que él trajera previamente".

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