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Estoy aquí para cambiar el orden mundial.
— José Luís Rodríguez Zapatero

Lo que pasa con ciudadanos

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He oído esta mañana una entrevista a Alberto Rivera. No hubo sorpresas porque ya me venteaba la decepción.

Para empezar, Alberto no capta la complejidad del escenario en el que se encuentra. Además, no comprende bien cómo, de forma tan fulgurante, su partido ha alcanzado tanto respaldo. Ingenuamente, atribuye a su formación el éxito del que disfrutan. Incluso responsabilizando a sus torpes y corruptos antagonistas de la mejoría en sus expectativas cometería un error de análisis.

Lo cierto es que se encuentra donde está precisamente porque es justo donde le quieren: no es más que un peón en un enfrentamiento del que desconoce hasta las dimensiones del tablero.

Pero el esquema es conocido y ya se ha aplicado con éxito a Podemos y todas sus segundas marcas, no tendremos que esperar mucho para comprobarlo. La estrategia de sus adversarios es simple y consiste en darle cuerda para que se ahorque; para que las incoherencias, la desorganización, los prejuicios y los errores se acumulen con deletérea cadencia, derrumbando una construcción sin cimientos sólidos. La falta de una base coherente y la incapacidad para sellar derrames y pérdidas hacen que el problema de base persista sin solución y que los errores se vayan acumulando.

Se aprecia también una ausencia de autocrítica que incapacita para la percepción y evaluación de los propios errores. Es necesario ser lo bastante ecuánime para reconocerlos, pues de otro modo no se pueden tomar las convenientes medidas correctoras.

Cuando nos movemos en lo económico, las propuestas son, en el mejor de los casos, anuméricas, en el sentido propuesto por John Allen Paulos. No se debe perder de vista que la mayoría de los españoles se han convertido en expertos en la aritmética de la supervivencia. Esta y otras ocurrencias de campaña pasarán factura. Y no nos fiemos de las encuestas. Son todas falsas. Y la que no, es errónea.

Hay más errores: no saber distinguir entre aliados, próximos, simpatizantes, útiles y adversarios. Otro error es dar a entender o aceptar sin aclaración que ciudadanos es un partido de centro, o centro derecha, cuando es un partido de izquierdas, por mucho que tire al centro. Muchos votantes se sentirás estafados por esta indefinición. Y la campaña que están desplegando no es muy afortunada. Me parece que esto beneficia a Vox y al mismo PP que ha llevado a cabo el mayor fiasco de la democracia, por decirlo de manera diplomática.

Pero lo peor de todo es un estrago equivalente al de la mayoría del PP en esta aciaga legislatura. Si tuviesen clara la situación, su punto de partida y sus objetivos, podrían aprovechar, en beneficio de todos, una oportunidad dorada que, con un poco de humildad intelectual y una estrategia adecuada, podría convertirse en un hito democrático.

En conclusión, Alberto, solos no podréis, no sois suficientes. Necesitáis ayuda. Pero no lo sabes, y por eso no haces nada por buscar apoyos confiables y puntos de vista alternativos y racionales.

Se anticipa el resultado. Lástima...

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