Otro asesinato

La banda de energúmenos ha vuelto a matar. A un empresario vasco. Por dinero. Porque no cabe la menor duda, los motivos de los asesinos son económicos. Siempre lo fueron. Todo lo demás es simple maquillaje y puro teatro.

Para colmo de villanía, el ayuntamiento de Azpeitia está gobernado por ANV, que se niega a condenar el atentado. Es difícil elaborar este contexto. Imagínese el lector que, en su localidad, alguien asesina a su padre o a su hijo por "su forma de pensar" y por "no pagar el impuesto revolucionario" y que en su Ayuntamiento, algunos de los concejales que gobiernan, elegidos por sus vecinos, no condenen el asesinato. Es decir, lo aceptan como justificado y justificable. Lo aprueban. ¿Cómo se sentiría?

Otros amables convecinos que se agrupan en Aralar perciben la aberración y por eso denuncian su "actitud inaceptable de no condenar el asesinato de su vecino Inaxio Uria" porque "el derecho a la vida está por encima de cualquier otro" y "la violencia no resuelve el conflicto político", por eso "no permitimos que en nuestro nombre ni en el de Euskal Herria se realicen este tipo de asesinatos".

Por si caben dudas sobre el auténtico significado de estas declaraciones, se ha insinuado que Aralar no respaldará una eventual moción de censura contra ANV en Azpeitia, ayuntamiento en el que están representados PNV, ANV, EA y Aralar. "No estaremos en un gobierno que no sea de izquierdas", ha precisado Jon Abril, vicecoordinador de Aralar.

¿Qué significa esto? O se trata de un estado de confusión cognitiva tan importante que precisa fármacos o de un fracasado y cínico esfuerzo por aparentar y disimular. Porque, al final, la aversión, el rechazo y el desprecio a la "no izquierda" está por encima del hipócritamente declarado como primordial derecho a la vida.

Precisando distintas dosis de esfuerzo ni capacidad, ambas posibilidades son execrables. Así se suman la vergüenza y la repugnancia, pero no estoy dispuesto a aceptar que esto resulta de las ideas. Las ideas son símbolos, no acciones. Las ideas no matan. De ninguna manera. Porque esto resulta de la codicia. Irracional y mezquina, vulgar codicia.

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