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Toda patria verdadera debe tener sus raíces en el cielo, y las únicas estrellas que pueden guiarnos en la oscuridad de este mundo son nuestros valores.
— José Luís Rodríguez Zapatero

Votación

En el Art. 2.1 de los Estatutos de la AVE se establece la Regla de Votación de la siguiente forma:


La AVE garantizará a sus miembros toda la participación política que deseen en la medida en que los recursos a disposición del partido lo permitan. Esto significa que se facilitará a los miembros una participación directa, continua y transparente, siendo sus compromisarios vehículos y portavoces de la decisión colectiva de los votantes, que trasladarán proporcionalmente a las correspondientes cámaras con ocasión de cada una de las votaciones.

Este es el compromiso fundamental de la AVE con sus miembros, la razón de ser de la formación: garantizarles toda la participación política que deseen en la medida en que los recursos disponibles lo permitan.

Esto significa que se facilitará la participación de los miembros continua y transparentemente, siendo sus representantes electos vehículos y portavoces de la decisión colectiva, que trasladarán proporcionalmente a las correspondientes cámaras con ocasión de cada una de las votaciones.

Tal vez sea clarificador examinar un supuesto: Se someterá a votación en el Congreso de los Diputados un Proyecto de Ley y la AVE cuenta con 10 representantes. Del conjunto de miembros de la AVE, el 32% decide expresar su opinión a favor, el 46% expresa opinión contraria y el restante 22% no se expresa en ningún sentido. El total de miembros votantes (78%) se lleva sobre el total de representantes (10) obteniéndose una cuota de 7,8%. La proporción entre cada porcentaje y la cuota determinará el voto de los representantes, en este caso concreto 4 votarán a favor y 6 en contra. Es importante destacar que los resultados de estas votaciones son impredecibles y no se pueden comprometer en negociaciones interesadas.

Este objetivo perfila un panorama mejor que el actual para los votantes, permitiendo a los miembros de la AVE acercarse a una participación directa tanto como lo deseen y les convenga.

Para conseguir este objetivo deben desplegarse unos medios y sortear unas dificultades técnicas y metodológicas que se exponen en otros documentos y que se fundamentan en la misma naturaleza de la AVE y se sirven de las nuevas tecnologías de comunicación.

Sobre el proceso de votación

Pienso que, probablemente, uno de los motivos que más pueden contribuir a "enganchar a la gente para afiliarse a un nuevo partido" sea la sensación de que nuestros pensamientos transformados en votos van a ser tenidos en cuenta.

Con respecto a esa participación directa, continua y transparente, ¿ que garantías aporta el sistema de que no pueda existir manipulación en el sentido del voto de la mayoría?

Saludos.

Buena pregunta

Es un problema de seguridad típico. Supongamos que todo lo virtual es una metáfora de lo real y reformulemos la pregunta: ¿cómo garantiza el sistema que no se manipulan los resultados en un colegio electoral? Pues con observadores que supervisan el proceso desde intereses opuestos, un sistema de doble auditoría. En la AVE podemos seguir un procedimiento similar.

Los problemas que pueden presentarse seguro que no son nuevos y que las soluciones se están aplicando en la banca electrónica y telefónica.

En general es razonable suponer que, para cualquier problema que se plantee, siguiendo el procedimiento de información -> discusión -> votación encontraremos en la Asamblea una solución adecuada.

Evitar manipulación

La única manera de evitar la manipulación del pueblo es ofrecerle información plural, y eso sólo se consigue liberando los medios.

Sugerencia

Estoy de acuerdo con la idea, pero matizando:

Todo acto de comunicación es, en última instancia, un intento de manipulación por dos razones:

  1. Porque no existe descripción objetiva, pues todo observador-narrador integra, previamente a la observación, su experiencia y su sistema de creencias.
  2. Porque toda comunicación intenta modificar la conducta del receptor de información. Claro está que todo depende de la naturaleza e intención del cambio de percepción o conducta. Tal vez el punto crítico sea más "económico" que "ético": ¿quién es el que más se beneficia del acto de comunicación? Si es el emisor, es manipulación. Si es el receptor, es ¿educación?

Los absolutos tienen el pequeño problema de que son absolutamente difíciles de conseguir, y, muchas veces, basta "algún" cuando se dice "todos". Puede ser suficiente conque algún medio se "libere" para que la información plural ya esté disponible.

Precisamente ése el objetivo de la Regla de Documentación. Sin embargo, esta regla se enlaza con la de Discusión y Votación porque hay que asumir que toda documentación es provisional, que discutiendo sobre ella civilizadamente desde distintos puntos de vista se va elaborando y que el objetivo y propósito es resolver en una votación. Pero no en una votación que determine qué es verdad, o qué es justo, sino una votación que estableza que, dadas las circunstancias concretas, la Asamblea se decanta, en ese momento, en cierto porcentaje a favor del asunto de la votación y que el resto se manifiesta en contra.

Quién define el sentido de vuestro voto

He aquí otra de las diferencias clave con Democracia Directa Digital: en D3 todos los ciudadanos eligen el sentido del voto de sus representantes, no sólo los votantes o afiliados a dicha organización. Vosotros habéis elegido un sistema que no deja de ser un partido al uso, pero asambleario. Lo cual es un avance... pero no es un sistema de Democracia Directa, que es lo que permite implantar D3 (y sin necesidad de reforma legal!).
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